Columna: Las otras verdades.

En Huajuapan de ayuntamiento a dictadura.

 

Por Eduardo Cruz Silva/APIM.

“El poder corrompe y el poder absoluto corrompe absolutamente”. 

Esta frase, conocida como dictum de Acton,  fue acuñada en 1887 por el historiador británico John Emerich Edward Dalkberg Acton. Dicha afirmación mantiene su vigencia y, en Huajuapan, es perfectamente aplicable a los 2 años del gobierno que encabeza el experiodista de escudo panista en el pecho, Francisco Círigo Villagómez. Y aunque la corrupción no solamente se puede definir como el abuso del poder mediante la función pública para beneficio personal. El simple abuso del poder, ya es una manifestación corrupta del ejercicio de la política.

No se recuerda en la historia un Ayuntamiento de Huajuapan, con el ejercicio de poder tan centralizado como el que ha prevalecido en la actual administración municipal. La igualdad de rango que la Ley Orgánica Municipal establece para todos lo integrantes de un cabildo, en el caso de Huajuapan sólo queda en el papel,  pues en la realidad los concejales han pasado casi a ser meras figuras decorativas que gravitan en torno a la voluntad y estados de ánimo del edil. Tal situación prevalece en los integrantes de las 3 bancadas que lo conforman, PAN, PRI y PRD.

 

  • cirigo
  • Francisco Ignacio Círigo Villagómez, envilecido ante el poder.
  • En algunos casos como los regidores Claudio Valladares Sandoval, Augusto Mendoza Cisneros, Marcos Avendaño Bautista y Rivelino Velasco Merlín han jugado el triste papel de mandaderos del munícipe Círigo Villagómez, el resto navega en actuaciones grises y mediocres porque simplemente no pueden ejercer ningún tipo de autoridad, así de maniatados se encuentran.

    Por cierto, Rivelino Velasco Merlín en entrevista radiofónica reciente se lanzó la puntada de decir que señalaría que áreas del ayuntamiento de Huajuapan eran deficientes, ¡vaya que no se mordió la lengua! Y menos le conocíamos su faceta de actor cómico balando de tal manera.

    Ni que decir de todos los empleados municipales con rango de director o personal de confianza, todos absolutamente todos, se someten abyectamente al tronido de dedos del edil. Nada se mueve al interior del Ayuntamiento citadino, sino tiene la venia del presidente municipal  y en algunos casos también el de su consorte.

    Desde el inicio de la actual administración municipal se pudo constatar que Círigo Villagómez, quería para si solo la luz de los reflectores. Tan sobrado se ha sentido en cuanto a su inteligencia, que no hay propuesta, iniciativa o sugerencias que sufra su menosprecio. Se puede asegurar con mucha certeza, que ninguno del resto de los concejales puede preciarse de haber ofrecido un consejo al munícipe y ser escuchado. Bien se dice que la soberbia no tiene oídos.

    En su carrera de periodista, Círigo Villagómez, jamás desaprovecho el mínimo tropiezo de los gobernantes o funcionarios en turno para convertirlo en hecho noticioso. Gracias a ese acucioso desempeño, forjó un nombre reconocido en los medios informativos dentro y fuera del estado. Hoy, en el otro extremo de la mesa, todo eso quedó en el olvido. Encabeza un ayuntamiento unipersonal que sólo ha mostrado a la sociedad Huajuapeña los vicios y errores que en otros tiempos él mismo censuró.

    Para numerar todas las omisiones, tropiezos y fallas que muestra el Ayuntamiento de Huajuapan, se necesita mucha tinta. Pero en esta reflexión solo señalaremos algunas cuantas que hasta ahora no han sido explicadas y en otros casos dolosamente ocultadas por otros medios. Podríamos empezar por la negligencia de transparentar el manejo administrativo y de los recursos del  ayuntamiento tal como lo exige la Ley de Transparencia y Acceso a la Información Pública para el Estado de Oaxaca.

    La promesa de campaña, de adelgazar el aparato burocrático del ayuntamiento, fue todo lo contrario. Hoy día, existe una nómina de casi 650 empleados. El capricho de cambiar de nomenclatura la regiduría de Seguridad Pública por la de Monumentos Históricos y la de Vialidad y Tránsito Municipal por la de Grupos Vulnerables han generado una escalada de dimes y diretes al seno de la comuna, movimientos y enroques en el área de seguridad, que lo único que tenemos por ahora es una policía municipal que deambula como borracha sin saber a que mando responder.

    En este sentido, la destitución, cambios o nombramientos de directores y subdirectores de las diferentes áreas del organigrama municipal, se dan como cambiar calcetines. Ejemplo de lo anterior, fue el reciente despido de una joven pareja que se encontraba a una semana de contraer matrimonio y simplemente porque se le pidió a la esposa de Círigo Villagómez (quien por cierto se ha convertido en un hígado para sus subalternos) que se sujetara a los lineamientos que establece el programa Habitad para realizar compras, ya que hasta las macetas de su casa quiere facturar con cargo al erario municipal. El resultado de la recomendación fue ponerlos de patitas en la calle.

    El problema de la basura, totalmente desbordado con la herencia de Marta García Manzanares, de un Centro de Manejo Integral de Residuos Sólidos CITRESO que superó los 17 millones de pesos de inversión y acabó convertido el otro monumento a la incompetencia como en su momento lo fue y ha sido la flamante Central Camionera de Huajuapan.

    El proyecto de reordenamiento vial que fue impulsado por los propios vecinos del centro de la Ciudad de Huajuapan, se ha convertido en otra piedra en los zapatos de Círigo Villagómez, porque meter al orden a toda la mafia de taxistas irregulares que han secuestrado la ciudad no es cualquier asunto. Se requieren 2 cosas y algo más para solucionarlo, pero hasta hora es lo que menos ha mostrado el edil pintado de azul.

    Y las omisiones siguen…

    Por otra parte, ningún integrante de la comuna puede decir que el trabajo del ayuntamiento inició desde cero al tomar posesión del cargo, existen acuerdos, reglamentos y ordenanzas  generales para dar continuidad a los servicios que se ofrecen a la ciudadanía.

    Empero, muchas de esas ordenanzas simplemente se han pasado por alto sin ninguna explicación, tal es el caso del Reglamento para la Organización y Funcionamiento de los Consejeros Ciudadano de Colaboración del Municipio, el cual fue elaborado en la administración panista de Luis de Guadalupe Martínez Ramírez, mismo que se publicó en el Periódico Oficial del Estado número 43, tomo LXXVIII,  del 26 de octubre de 1996.

    Tal vez, los primeros párrafos chocan con la vena autoritaria del munícipe panista Círigo Villagómez que simplemente lo mando al cajón del olvido, ya que la parte introductoria a la letra dice: “En todos los tiempos y en todos los lugares los gobernantes nunca han sido absolutos ni tampoco deben tener el monopolio de la verdad y del conocimiento pleno. La historia nos enseña, que siempre han existido Consejos que han apoyado las decisiones de los gobernantes, por lo regular, grupos de ancianos”.

    Las múltiples necesidades que existen en el Municipio de Huajuapan, y que requieren de soluciones prontas y adecuadas, obligan al Ayuntamiento allegarse de opiniones y sugerencias provenientes de la ciudadanía y de aquellos especialistas en diversos asuntos. En el ejercicio de gobierno, ninguna opinión está demás; hasta la más insignificante en apariencia, resulta ser la que se buscaba para dar la respuesta satisfactoria. De ahí la necesidad de contar con Consejeros Ciudadanos que colaboren con el Gobierno Municipal.

    Resulta revelador el siguiente párrafo que reconoce la participación de los ciudadanos en asuntos de gobierno, la cual expresa: “Las soluciones y estrategias que los Consejeros Ciudadanos deben sugerir al Ayuntamiento, deben dirigirse a construir el Bien Común, en un ambiente de democracia, solidaridad y subsidiaridad.  Los Consejos Ciudadanos, se integran en función a las comisiones que cada Regidor tiene encomendada dentro del Ayuntamiento. La forma de integración es plural, porque se busca el mayor conocimiento y las mejores opiniones para dar respuesta a las necesidades. Las facultades de los Consejos, se reducen a las de emitir opiniones que serán la base para que el Ayuntamiento en Sesiones de Cabildo dictamine a favor o en contra”.

    La necesidad de la asesoría ciudadana es fundamental en estos tiempos de pluralidad política que produce necesariamente pluralidad en la aceptación de la crítica. Nada de lo anterior se ha cumplido y todo parece indicar que tampoco sucederá en lo que resta del trienio por esa soberbia y ceguera política del edil Huajuapeño Francisco Círigo.

    Hay que señalar que el Ayuntamiento de Huajuapan cuenta por lo menos con otros 20 reglamentos, que el ciudadano común poco conoce y de los cuales casi la mitad no son aplicados, ¿han oído del reglamento de contaminación auditiva, el de la actividad comercial en la vía pública o el de organización y participación del ciudadano? Pues existen, pero durmiendo el sueño de los justos.

    Lo más grave tal vez, es la desaparición del reglamento de la contraloría, la inspiración suprema del edil dijo que “no era necesario”, así  nomás por sus pistolas.
    ¿La culpa de quién es?

    Respecto al perfil psicológico de nuestros gobernantes, el periodista argentino Roberto Poblete Montenegro, publicó un artículo en el mes de febrero pasado, en donde  expone lo siguiente: “Hoy resulta impensable que en una empresa de mediano o gran tamaño se contrate a alguien sin que sea sometido a un perfil psicológico. No importa cuál sea el cargo, el postulante debe ser sometido a este examen que realiza un profesional especialmente formado para aquello.”

    ¿Qué es lo que se evalúa? Su personalidad, estando dentro de este punto su estabilidad/inestabilidad emocional; su tolerancia/comportamiento frente al rechazo o frustración; el manejo de sus relaciones interpersonales; su capacidad de dirigir equipos de trabajo si correspondiera, su razonamiento concreto o abstracto, según el cargo; nivel intelectual, sus valores, habilidades, competencias, etc., etc., etc.

    Como dicen las empresas, “siendo el capital humano el recurso más valioso de toda organización”, resulta poco aceptable que hoy haya contrataciones sin pasar por ese filtro. Es muy razonable; nadie puede poner su empresa o parte de ella en manos de un inestable, inmaduro, déspota o directamente un desequilibrado.

    Las instituciones del Estado, especialmente aquellas sometidas al escrutinio popular -según nos han dicho y hemos aprendido- son instituciones muy, pero muy importantes, entonces ¿no sería deseable que quienes se postulen a ellas, junto con cumplimentar los requisitos de rigor se vean sometidos a una evaluación que garantice que son aptos, no sólo por el hecho de juntar muchos votos?

    Parece una locura, pero cuando uno recorre el desempeño gobernantes y funcionarios –digamos por ahora sólo en Huajuapan- sin dudas que queda preocupado pues legítimamente nos preguntamos, “¿pero estos, estarán aptos? ¿y si le hubiésemos hecho un perfil psicológico lo hubiesen sorteado?”.

    Quedará para los estudiosos de la historia local, realizar una la biografía de un hombre que destruyó por si mismo su propia figura. El monto de la factura por despojarse de su investidura de periodista para dar paso a sus ambiciones políticas ha tendido un costo muy alto y no admite medias vueltas. “Periodista se puede ser toda la vida, el poder político se acaba” y  la cuenta regresiva de Círigo  Villagómez, a un futuro incierto ya inicio.

     

    educruzsilva@hotmail.com