Opinión.

 

CALDERÓN SE VA… A HARVARD

Por Martín Carlos Ramales Osorio/APIM.

Felipe de Jesús Calderón Hinojosa deja la Presidencia de la República para convertirse en flamante colaborador de una de las más prestigiadas universidades norteamericanas, la Universidad de Harvard. Muchas dudas e interrogantes surgen por doquier: ¿es que acaso tiene Felipe Calderón Hinojosa algo que transmitir, algo que enseñar a los jóvenes norteamericanos y de otras partes del mundo que llegan a estudiar a Harvard? ¿Qué tipo de líderes podrá forjar un personaje como él que no supo escuchar a su pueblo, un pueblo que por cierto no lo eligió mayoritariamente en las urnas, sino que antes más bien actuó en contra de los intereses de los sectores populares que hoy en día están más empobrecidos que nunca?

¿Qué tipo de líder es Felipe Calderón cuando emprendió una estrategia en contra del narcotráfico que fracasó de principio a fin, que no cumplió con su cometido y que por el contrario deja a muchos hogares mexicanos enlutados y sumidos en la desesperación porque no dan con el paradero de familiares y amigos desaparecidos en extrañas circunstancias?

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CALDERÓN SE VA… A HARVARD

¿Qué tipo de líder es Felipe Calderón cuando su fallida estrategia en contra del narcotráfico incrementó de manera alarmante los homicidios entre adolescentes, el reclutamiento de menores por bandas del crimen organizado y la violencia sexual contra jovencitas en las zonas de disputa de las diferentes bandas de narcotraficantes? (La guerra de Calderón deja entre los jóvenes más asesinatos y violencia sexual, www.proceso.com.mx/?p=326364, 28/11/2012) ¿Qué tipo de líder puede ser Felipe Calderón cuando canceló el futuro mediato e inmediato de niños, adolescentes y jóvenes que hoy en día ni estudian ni trabajan y que son presa fácil de narcotraficantes y tratantes de blancas?

¿Qué tipo de líder puede ser Felipe Calderón que extinguió de manera ilegal a la Compañía de Luz y Fuerza del Centro y dejó sin sustento, sin el pan de cada día como dicen los muy hipócritas católicos como él (“sepulcros blanqueados” les llamaba El Maestro Jesús), a poco más de 41 mil familias mexicanas que en estos precisos momentos no encuentran trabajo ni en instancias gubernamentales ni mucho menos en empresas privadas?

¿Qué tipo de líder es Felipe Calderón que no quiso o no pudo o ambas cosas a la vez, rescatar a Mexicana de Aviación de la quiebra y reponer su fuente de trabajo a miles de trabajadores de tierra, sobrecargos y pilotos que actualmente desconocen qué rumbo seguirá el llamado “concurso mercantil”?

¿Qué tipo de líder puede ser Felipe Calderón si las políticas económicas implementadas por sus economistas y financieros no lograron estimular el crecimiento económico y la generación de empleos bien remunerados sino que antes más bien ampliaron las desigualdades sociales, aumentaron el desempleo e incrementaron la pobreza de manera alarmante?

¿Qué tipo de líder es Felipe Calderón cuando pretendió imprimirle competitividad a la economía mexicana abaratando la mano de obra vía la reforma laboral en vez de incrementar el gasto en investigación y desarrollo que durante su administración no alcanzó siquiera el medio punto porcentual como proporción del PIB?

¿Qué tipo de líder puede ser Felipe Calderón si siguió a pie juntillas los dictados del Consenso de Washington, del Fondo Monetario Internacional y del Banco Mundial; es decir, los dictados de los amos del mundo: gobierno norteamericano y capital transnacional financiero, industrial y comercial?

¿O será que acaso en retribución a su docilidad los amos del mundo, los patrones y señores de Calderón pues, han decidido darle un espacio como académico en una universidad conservadora y formadora de paladines de un capitalismo neoliberal globalizado y sumamente voraz, depredador e insensible? No me gustaría ser su alumno. Allá la Universidad de Harvard y él. Pero como reza el dicho: “no tiene la culpa el indio, sino el que lo hace compadre”. Para millones de mexicanos, que bueno que se va… Por desgracia, ha llegado otro igual o peor que él.