Opinión.

 

LA REFORMA HACENDARIA PEÑISTA Y LA ECONOMÍA Y LA SOCIEDAD MEXICANA.

 

Por Martín Carlos Ramales Osorio/APIM.

La propuesta de Reforma Hacendaria de Enrique Peña Nieto (EPN), aprobada por un Poder Legislativo atrapado en un muy cuestionable Pacto por México, debería incidir (estamos aquí ante una cuestión de carácter normativo) sobre el crecimiento económico y la distribución familiar de la renta.

Durante poco más de treinta años de aplicación de políticas económicas consistentes en cada vez más apertura al comercio y las finanzas internacionales, así como en cada vez más mercado y menos Estado, la economía mexicana prácticamente permanece estancada si tomamos en cuenta el crecimiento natural de la población, en tanto que las desigualdades sociales van en aumento, la brecha entre ricos y pobres se acrecienta cada vez más.

Según la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares 2012 del INEGI (ENIGH-2012), en el mencionado año de aplicación de la Encuesta el ingreso corriente total promedio trimestral de una familia del 10 por ciento más pobre de la población ascendía a 6 mil 997 pesos; en el otro extremo, el ingreso respectivo de una familia del 10 por ciento más rico de la población era de 133 mil 3 pesos. Una diferencia abismal: el ingreso promedio de una familia del 10 por ciento más rico de la población era 19 veces mayor al ingreso respectivo de una familia del 10 por ciento más pobre.

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  • En 2010 la situación era más o menos similar: el ingreso promedio corriente total de una familia del 10 por ciento más rico de la población ascendía a 127 mil 313 pesos trimestrales; en el otro extremo, el ingreso respectivo de una familia del 10 por ciento más pobre apenas si rebasaba los 6 mil 600 pesos, por lo que el ingreso promedio de una familia del 10 por ciento más rico de la población era también 19.2 veces mayor al ingreso respectivo de una familia del 10 por ciento más pobre.

    O visto desde otra perspectiva, y según datos de Forbes (www.forbes.com.mx/sites/los-35-mexicanos-mas-ricos/, marzo 18 de 2013), la fortuna conjunta de los 35 empresarios mexicanos más acaudalados ascendía a 173 mil 239 millones de dólares, una cantidad muy cercana a las reservas internacionales acumuladas por el Banco de México, mismas que según el mencionado instituto central ascendían a poco más de 174 mil 145 millones de dólares hacia el mes de octubre del año que está por concluir.

    De manera tal que si convertimos esa fortuna conjunta de los 35 mexicanos más acaudalados (entre los que se encuentran Carlos Slim de Telmex, Alberto Bailléres de Peñoles y Palacio de Hierro, Germán Larrea de Grupo México, Ricardo Salinas de TV Azteca y Elektra, Eva Gonda Rivera de Coca-Cola FEMSA, María Asunción Aramburuzabala de Tresalia Capital y Grupo Modelo, Emilio Azcárraga Jean de Grupo Televisa, Rufino Vigil de Industrias CH, Carlos Hank Rhon de Grupo Financiero Interacciones, Alfredo Harp Helú de Grupo Martí y Max Michel Suberville de Liverpool y Aeroméxico, entre algunos otros más) a pesos al tipo de cambio prevaleciente al lunes 2 de diciembre de 2013, tenemos que ésta equivale al 14 por ciento del Producto Interno Bruto total del país.

    Treinta y cinco familias concentrando una fortuna equivalente al 14 por ciento de la producción total del país. En el otro extremo, y según datos más recientes del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (CONEVAL), 28 millones de mexicanos carecen de acceso a la alimentación, poco más de 68 millones carecen de acceso a la seguridad social, casi 36 millones carecen de acceso a los servicios de salud, casi 12 millones viven en pobreza extrema, casi 58 millones de mexicanos son pobres de patrimonio, poco más de 30 millones son pobres de capacidades y poco más de 21 millones de compatriotas viven en situación de pobreza alimentaria.

    En consecuencia, la reforma hacendaria de Peña Nieto deberá mejorar el bienestar de millones de mexicanos estimulando el crecimiento económico generador de empleos bien remunerados, así como reduciendo la brecha entre ricos y pobres cobrando más impuestos a quienes más ganan y tienen y gravando menos a quienes menos ganan y tienen que es la mayoría de la población. Situación que está por verse.