Opinión.

 

POBREZA Y MARGINACIÓN EN HUAJUAPAN DE LEÓN.

Por Martín Carlos Ramales Osorio/APIM .

Si alguien piensa que en Huajuapan no hay pobreza, entendida ésta como la carencia de ingresos suficientes para satisfacer las necesidades más básicas de alimentación, vestido y calzado, educación, salud y vivienda, se equivoca por completo. Si las autoridades municipales que actualmente mal gobiernan la ciudad creen que por el sólo hecho de que han llegado a instalarse sucursales de grandes corporativos tanto nacionales como transnacionales (al respecto léase Coppel, Elektra, Milano y Aurrerá) el desarrollo socioeconómico de la misma está más que asegurado, están más que equivocados o son unos ilusos que perciben en las formas (la generación de unos cuantos empleos mal remunerados) auténticas sendas hacia el desarrollo socioeconómico pleno (entendido éste como la combinación de crecimiento económico generador de empleos bien remunerados con distribución más o menos equitativa del ingreso generado con el concurso de todos los factores productivos y de todas las clases sociales, algo que se mide a través de un gráfico conocido como curva de Lorenz y de un indicador numérico denominado coeficiente de Gini, conceptos que un estudiante de primer semestre de ciencias económicas conoce a la perfección; además de acceso a la educación y la salud, a una vivienda digna y el respeto a los derechos humanos de todas las personas sin distinción alguna).

  • pobreza
  • Según la autoridades municipales en Huajuapan de León no hay pobreza, .
  • O bien, la ciudad ha experimentado crecimiento económico como consecuencia de la apertura de sucursales de los corporativos antes mencionados, así como de la reciente apertura de los Cinemas Henry, pero cuyos frutos han tendido a concentrarse en unas cuantas manos. Es probable que la ciudad esté experimentando crecimiento económico con concentración del ingreso en unos pocos. No es difícil ubicar en Huajuapan a las cuatro o cinco familias más acaudaladas que se hacen cada vez más ricas mientras que miles de huajuapeños se hacen cada vez más pobres.

    Finalmente el mercado también fracasa. Ya lo hemos visto muchas veces. Fracasó en 1929 (al respecto léase sobre la Gran Depresión, misma que sirvió de contexto para que John Maynard Keynes concibiera su Teoría General de la Ocupación, el Interés y el Dinero (1936), en la que argumentó a favor de la intervención estatal en la economía para solucionar el problema del desempleo involuntario y para tratar de cerrar las profundas desigualdades sociales). Fracasó apenas recientemente en 2007-2009 y está fracasando rotundamente en la muy unificada Europa.

    Si el mercado fracasa, el Estado tiene la obligación moral y constitucional de intervenir para proporcionar satisfactores y servicios básicos a la sociedad, sobre todo a los más desprotegidos; así como propiciar un contexto favorable a la generación de oportunidades adecuadas de inserción social, sobre todo a través de empleos bien remunerados. Pero la obligación estatal no termina ahí, sino que también debe proporcionar servicios básicos a la comunidad tales como los siguientes: agua entubada y alcantarillado, pavimentación de calles, infraestructura básica para el tendido de redes de electrificación, servicios de recolección de basura, rellenos sanitarios para evitar focos peligrosos de contaminación, servicios educativos y de salud, entre los más importantes.

  • marginacion
  • El actual cabildo municipal se muestra más preocupado por las formas que por los fondos.
  • Al parecer nada de eso sucede en Huajuapan. El actual cabildo municipal se muestra más preocupado por las formas que por los fondos. Le interesa que la ciudad luzca bella, y más que brindar alternativas a los ambulantes los reprime con severidad esgrimiendo el tan cacareado estado de derecho en el que justifica su desatinado actuar. En Huajuapan hay muchas carencias como para que la autoridad municipal esté más preocupada en embellecer boulevares con lucecitas navideñas. Muchas calles céntricas de la ciudad son intransitables para el peatón simple y sencillamente porque sus banquetas lucen en muy mal estado. Lo mismo en las céntricas y muy estrechas cuadras de la 16 de Septiembre que en las calles de Morelos, Fray Bartolomé de las Casas, Allende y muchas más. ¿No se vería mejor la ciudad con calles y banquetas bien alineaditas más bien que con lucecitas navideñas en los meses de diciembre?

    Pero seamos más contundentes respecto a las muchas carencias que padece la sociedad huajuapeña. Según datos del Consejo Nacional de Población (CONAPO, www.conapo.gob.mx) con información del XII Censo General de Población y Vivienda 2010 del INEGI (www.inegi.org.mx), el porcentaje de ocupantes en viviendas sin agua entubada es del 12.66, el porcentaje de viviendas con algún nivel de hacinamiento asciende al 39.51, el porcentaje de ocupantes en viviendas con piso de tierra es del 7.78, el porcentaje de ocupantes en viviendas sin drenaje ni excusado se ubica en 2.47 y el porcentaje de ocupantes en viviendas sin energía eléctrica asciende al 1.90. Por el lado de la educación, los datos también son preocupantes, con todo y que están debidamente maquillados por los analistas del gobierno con tal de no reflejar la verdadera realidad al respecto, el porcentaje de población de 15 años o más sin primaria completa es del 20.79 y el porcentaje de población de 15 años o más analfabeta se ubica en 7.53. En tanto que el porcentaje de población ocupada con ingresos de hasta dos salarios mínimos asciende al 43.75. En 2010, la ciudad de Huajuapan albergaba a una población de casi 70 mil habitantes (69 mil 839 para ser exactos).

  • grafica
  • Los cifras dan cuenta de esa realidad que se trata de evadir.
  • En consecuencia, el gobierno municipal, tanto el actual como los que vengan después, tienen mucho por hacer en materia de infraestructura urbana como para andarse preocupando únicamente por embellecer la ciudad con lucecitas navideñas y escondiendo a sus pobres, a sus desempleados y a sus menesterosos. La ciudad requiere de más y mejores escuelas y hospitales (lo anterior, porque poco más de 5 mil 200 huajuapeños no saben leer ni escribir, y porque poco más de 14 mil 500 habitantes de la ciudad no tienen la primaria concluida), de más infraestructura hidráulica (ya que casi 9 mil huajuapeños habitan en viviendas sin agua entubada), de más infraestructura de drenaje y alcantarillado (puesto que cerca de 2 mil habitantes de la ciudad habitan en viviendas sin drenaje ni excusado) y de más infraestructura de electrificación (ya que aproximadamente mil quinientas personas de la ciudad habitan en viviendas sin energía eléctrica). Además de más rellenos sanitarios y de más y mejores servicios de limpia de calles y de recolección de basura en los domicilios de la ciudad. Las autoridades municipales deben ponerse a trabajar pero en serio y dejarse de simulaciones y de tantos discursos demagógicos; y sino, al tiempo.