Opinión.

 

EL NUEVO PRI Y LAS NORMALES.

Por Ricardo García Jiménez/APIM.

Nada nuevo bajo el sol en la tortuosa relación del Partido Revolucionario Institucional (PRI) y las Escuelas Normales en nuestro país; los medios masivos de comunicación oficialistas siguen callando y ocultando lo que el México profundo padece negándoles la voz y su libertad expresión. Con el violento desalojo cometido a los normalistas en toda la nación, queda claro que la soberbia y autoritarismo es lo que marcara la marcha de este gobierno.

Es de personas libres e inteligentes que “El Nuevo PRI” ha implementado desactivar cualquier movilización popular bajo la estrategia de contención como las aplicadas en Atenco, Oaxaca y Chiapas. Donde la sombra de un Díaz Ordaz aparece detrás de varios los gobernadores y del gobierno federal de Enrique Peña Nieto.  

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  • Ya desde el 6 de agosto de 2010, la ex dirigente del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), Elba Esther Gordillo Morales apunto que “… no se olviden que las normales rurales han sido semilleros de guerrilleros, pero si no hacemos esto van a seguir con lo mismo”. Palabras que manifestó una fuerte crítica por parte de Claudio X. Gonzales al señalar que la formación y capacitación de los normalistas y el desempeño de los docentes demeritaba la Educación Pública.

    Recordemos que la ex lideresa en otro tono y de otra forma dejo claro que la “… crisis en las normales es una realidad. Ahí es donde necesitamos una reforma de fondo. Hay entidades que tienen 40 y hasta 45 de estas instituciones, y el estado de México es un ejemplo de normales, pero patito, de las que egresan un montón de jóvenes que no saben qué es ser maestro.” Afirmo en su momento.

    Lo que los medios de comunicación callan es la pretendida reforma educativa en el corto plazo comience con la desaparición paulatina de esas institutos educativos. Ante ello los normalistas se han manifestado de todas las formas posibles para seguir conservando el normalísmo como un logro de la revolución mexicana de 1910 arraigado a su esencia histórica rural.  Recordando que la esencia del normalísmo rural era brindar oportunidades a los hijos de los campesinos, con el fin de tener acceso a una educación y ser instrumento de vinculación del trabajo de la tierra y la organización social en las comunidades más pobre de nuestro país.

    La estrategias que buscan ahogar y cerrar las escuelas normales se da con los mecanismos implementados por el Estado es el imposibilitarles que los egresados de estas instituciones educativas puedan aspirar de forma automática a una plaza en alguna modalidad del sistema de educación básica.

    Es claro que los medios de comunicación no informan todo el contexto social, histórico y político con el que las Normales se convierten hoy en un proyecto disfuncional y anacrónico para la política nacional, ya que la reforma abre paso a la lógica neoliberal de que los alumnos deben prepararse sólo para los cambios tecnológicos que la globalización demanda en aquellas áreas rentables al gran capital internacional.

    Es fácil intuir que el modelo educativo planteado por el gobierno de EPN pretende darle un énfasis desmedido al desarrollo de habilidades y destrezas para el manejo de lenguas como el inglés y el manejo de computadoras, convirtiéndose en las materias base para enseñar a los pequeños en comunidades donde, paradójicamente, apenas existen energía eléctrica para echar andar las computadoras. Olvidando por completo el los contextos social, histórico y el de la relación entre el hombre y la naturaleza.

    Los medios de comunicación omiten al señalar que la virtual de reforma educativa que se instaurará mutilara la identidad cultural de los pueblos indígenas. El propósito es integrar a nuevos profesores en comunidades indígenas con el fin de homogenizar una realidad social que no sea la de origen.

    En ese tenor, las Normales Rurales se convierten en un obstáculo para la implementación de un modelo unificador de una realidad social, ya que aun hoy los estudiantes normalistas formados en esas escuelas asumen como un deber la defensa de las lenguas originarias a través de su enseñanza y rechazan la imposición obligatoria de un idioma extranjero ajeno a las comunidades.

    Lo que los medios de comunicación ocultan deliberadamente es el modelo educativo emanado desde el Nuevo PRI, ya que este desecha los cinco ejes fundamentales que integran la formación de los docentes: Académico, Social, Cultural, Deportivo y Político.

    Lo que el Nuevo PRI y los medios de comunicación callan es el contexto histórico en el cual las Normales Rurales nacen. Su génesis data de más de 100 años, su objetivo era crear las bases para el desarrollo social y económico de la población más humilde ubicada en las zonas rurales, es ahí donde los profesores egresados de las Normales Rurales sobre todo eran imprescindibles en las comunidades más pobres y marginadas.

    Es un hecho que la vinculación de los profesores egresados de las normales rurales y su vinculación con la población hace que ellos se convierten en dirigentes sociales y políticos, ello significo en tiempos recientes un peligro para las políticas de homogenización neoliberal.

    Por eso, aunque los medios masivos lo oculten, el Nuevo PRI lleva décadas intentando desarticular a todas las Normales, de ahí que esto pueda explicar en parte esa actitud de resistencia que emprenden los normalistas quienes defienden la matrícula estudiantil, la exigencia del presupuesto para seguir existiendo y el derecho a los egresados a integrarse al trabajo en las comunidades donde saben se necesita su labor.

    El normalista sabe que su sobrevivencia depende de su sacrifico y lucha permanente frente al gobierno que insiste en ahorcarlas económicamente, abandonando y cambiando sus políticas para desaparecer su importante función social.

    Los medios masivos callan lo que los más pobres dicen. En una entrevista realizada a diferentes estudiantes normalistas coincidían en señalar que: “para cada uno de nosotros la escuela lo es todo, es mi casa, es el lugar donde me he formado y donde están mis compañeros y mis amigos... es todo lo que tengo”.

    Tal vez por eso, por ese sentido de comunalidad están decididos a defender sus escuelas con todo. A pesar de los constantes ataques en su contra, a pesar de la represión, los normalistas están en pie de lucha y están advirtiendo con sus movilizaciones que hay un frente decisivo contra el PRI y Enrique Peña Nieto. Por eso, eso esa actitud de firmeza y lucha que puede ser desprestigiada por los apologistas de este gobierno y de los militantes de esa institución política.