Opinión.

EL PRIMERO DE JULIO: ELEGIR LA MEJOR OPCIÓN (AMLO).

 

Por Martín Carlos Ramales Osorio/APIM .

Se acerca, de manera irremediable y por muchos esperada, ya sea para bien o para mal, para procurar el avance que representa la propuesta de López Obrador o el retroceso que han significado para el país los gobiernos conservadores del PRI (Miguel de la Madrid, Carlos Salinas de Gortari y Ernesto Zedillo) y del PAN (Vicente Fox y Felipe Calderón), la fecha en que los mexicanos habremos de elegir un nuevo gobierno; que ojalá así sea, en vez de elegir a uno viejo con apariencia de joven como el encarnado en el priísta Enrique Peña Nieto.

El próximo primero de julio, los mexicanos estaremos eligiendo a un nuevo Presidente de la República (a uno que gobierne lo mismo para ricos que para pobres; lo mismo para priístas, panistas y perredistas, o de cualquier otro partido político; lo mismo para católicos que para no católicos, para todas las denominaciones religiosas; lo mismo para homosexuales que para heterosexuales.

  • voto
  • La elección.
  • Pero, sobre todo, a un Presidente de la República que respete las Leyes emanadas de la Constitución y la voluntad soberana del pueblo), así como a 500 nuevos Diputados (que se engullen una buena cantidad del Presupuesto) y a 128 nuevos Senadores (que junto con los Diputados están ejerciendo en este 2012 un Presupuesto de 9 mil 501 millones 146 mil 612 pesos: 3 mil 556 millones 947 mil 913 pesos la Cámara de Senadores, y 5 mil 944 millones 198 mil 699 pesos la Cámara de Diputados; con una remuneración total neta mensual por Senador de 164 mil 855 pesos, y por Diputado de 127 mil 12 pesos: PEF-2012, www.diputados.gob.mx/LeyesBiblio/pdf/PEF_2012.pdf).

    Y es que los últimos cinco gobiernos conservadores del PRIAN han gobernado con parcialidad: se han dedicado a promover los intereses de los grandes empresarios nacionales y extranjeros en detrimento del bienestar de los sectores populares de la población (sólo así se entiende la concentración escandalosa del ingreso y la riqueza en un puñado de grandes empresarios que son los que verdaderamente mandan, y que se creen con derechos para elegir e imponer gobernantes a su antojo; siendo el ejemplo más emblemático de lo anterior, la intentona de los multimillonarios concesionarios de la televisión, Emilio Azcárraga Jean y Ricardo Salinas Pliego, por imponer como Presidente de la República a un personaje frívolo, prepotente y vacío fabricado por el canal de las estrellas: Enrique Peña Nieto).

    Gobiernos conservadores cuyas políticas han beneficiado a los grandes bancos transnacionales que operan en el país, a las mineras de capital canadiense y mexicano, a petroleras de capital español que participan en PEMEX, a los grandes agronegocios transnacionales como Monsanto, a las grandes transnacionales de los refrescos de cola, al gran monopolio telefónico de Carlos Slim y, por supuesto, al duopolio televisivo Azcárraga-Salinas que mantiene a millones de mexicanos de los sectores populares en la total ignorancia porque así conviene a sus intereses. Para el duopolio televisivo, la pobreza y la ignorancia son terreno fértil para lucrar tanto en términos económicos como políticos.

    En contrapartida, millones de mexicanos de los sectores populares se han hecho cada vez más pobres porque no interesan a los dueños del dinero y del poder más que como mano de obra barata para sus muy rentables negocios, para que paguen impuestos con los cuales sustentar elevadas remuneraciones de Secretarios de Estado, Diputados y Senadores que sirven a sus intereses y, en última instancia, para validar elecciones fraudulentas como la de 2006. De ahí en fuera, para los dueños del dinero y del poder político, el ciudadano común y corriente (el campesino, el obrero, el estudiante y el profesionista) no existe, es invisible, no interesa.

    Por tanto, el primero de julio de este 2012, los mexicanos de los sectores populares, que simplemente somos mayoría, tenemos la oportunidad histórica de quitarnos del cuello el yugo de la opresión de un puñado de poderosos que simplemente nos quieren como esclavos. La propuesta de gobierno de López Obrador es, desde todo punto de vista, superior a las de Enrique Peña Nieto, Josefina Vázquez Mota y Gabriel Quadri de la Torre.

    López Obrador propone trabajar lo mismo para los sectores populares que para la clase empresarial; implementar una política macroeconómica y social que impulse el crecimiento económico, la generación de empleos y la reducción de las profundas desigualdades sociales y regionales que imperan en el país por culpa de la ambición desmedida de unos cuantos poderosos. Por un capitalismo menos salvaje y menos excluyente; por el bien de todos, primero los pobres. La respuesta está en el aire y la sabremos en la media noche del domingo primero de julio.