Columna.

  • Punto Critico

LA TRETA VICIADA DEL MARKETING MULTINIVEL.

 

Por Miguel Ángel Coronado/APIM.

¿Qué es marketing multinivel, o como podemos definirlo? Bien, siendo muy concretos diremos que es una pirámide de negocios que bordea la legalidad en el uso y sobreoferta del trabajo para acrecentar los ingresos por ventas de productos o servicios a favor de los accionistas que se encuentran en la parte superior de la pirámide. Es decir, podemos señalar que es el contrato inmoral de ver el trabajo como articulo de consumo intermedio para vender otro de consumo final, y enriquecer en lo sucesivo a los que se sientan en el trono.

Por decirlo de otro modo, es el aprovechamiento de la ingenuidad para establecer cadenas de valor hasta engrosar la parte baja de la pirámide, y ser consignatarios explotados; sometidos a una esclavitud laboral. Diremos que es la estrategia de negocios en la que los vendedores de servicios o bienes de consumo final, no solamente son retribuidos por las ventas colocadas de manera particular como protagonistas en la distribución escalonada, sino también por las ventas generadas de los vendedores que ellos capacitan, convocan o reclutan y adiestran para los propósitos del marketing.

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  • Es decir, que son una especie de publicidad de boca en boca para colocar un producto de nula calidad y que por supuesto no se vende en las tiendas departamentales, ya que es un invento del sensacionalismo para cautivar al que se deje atrapar y que solo se da a niveles particulares, niveles íntimos de comunicación de una persona con otra; del vecino con el vecino; del amigo con el amigo; del internauta con el internauta, y así sucesivamente. Por tanto el fenómeno es depredador en su esencia por muchos motivos, ya que altera en su estilo propio al comercio tradicional y no solamente a través de la comunicación de una persona con otra, sino a través de las redes sociales que es más penetrante y embaucador.

    Así pues entendemos que el interés mismo de esta dinámica de outsourcing peculiar, afecta el ingreso per cápita del que se inclina a ser asociado, por virtud de que distorsiona el quehacer social de los mercados al encarecer los productos y sin verdaderos efectos para el que decide  consumirlos y ser socio a la vez. Y como ejemplo en México podemos mencionar a los productos Omnilife y Herbalife que se catalogan como verdaderos fraudes para la salud, y que para su distribución los dueños de estas empresas multinivel, utilizan mecánicamente a las agrupaciones religiosas para extender su extorsión, y principalmente a los testigos de Jehová, ya que su esfuerzo es mayúsculo llevando dos mentiras a cuestas de casa en casa, lo cual son en esencia el fortalecimiento de dicha ingesta embaucadora.

    Las formas tradicionales que también conocemos son los productos Avon, Jafra, Mary Key, y en fin, todos los relacionados a la belleza, pero que no deja de ser una sobre explotación del trabajo humano como articulo de venta, cuando la ley laboral es bien explicita en su articulo 3 al decir: “El trabajo es un derecho y un deber social. No es articulo de comercio”

    Ahora en lo que atañe al contexto internacional, el mejor ejemplo lo tenemos en “Amway”, empresa con más de 50 años en la distribución de productos mediante este mecanismo. Muchos critican esta forma sucia de incorporar nuevos socios al multinivel, por el hecho evidente de que son favorecidos solo unos cuantos. Algunos otros por contra estiman en demasía esta forma de organizar el trabajo, porque según a ellos les parece costear los servicios de distribución de una mejor manera al tratarse de ventas en directo. No obstante a dicha filosofía no se le logra entender un mínimo de su esencia, ya que sin limite, recalcamos, se engrosa la parte baja de la pirámide y los productos se colocan a un mayor precio.

    Claro, pudiéramos pensar que la parte media de la pirámide obtenga y consuma mejores precios, pero queremos insistir que la parte baja tendrá sustancialmente más dificultades para distribuir el producto, independientemente de que se otorguen bonos o comisiones por reclutar a más socios, o aun más, cuando el beneficio sea la venta propia del producto. Así que ahí tenemos un conflicto de intereses, un comercio ilícito sobre el trabajo y sobre un producto que no reúne requerimientos mínimos de calidad, como los dedicados principalmente a la salud y la nutrición, porque es bien entendido que son simples suplementos que se preparan como licuados y cuyos precios de venta fluctúan entre $800 o $1,000 pesos por kilo de contenido. Por tanto debemos considerar que mientras el ser humano camine en esa ingenuidad engrandecida, los demás seguirán atropellando sus derechos humanos más elementales en todas las áreas. Por tanto las leyes deben estar mas al cuidado de regular la ética y no favorecer mas a los dueños del capital en el “libre mercado”.   

    mcorona94@hotmail.com