Opinión.

 

EL HOOD ROBIN DE LOS MEXICANOS: LA POLÍTICA ECONÓMICA NEOLIBERAL.

Por Martín Carlos Ramales Osorio/APIM.

Desde que se inauguró la política económica neoliberal, allá por diciembre de 1982 por un grupo de tecnócratas llegados de Harvard, Yale, Massachussets y otras prestigiadas universidades norteamericanas, el número de mexicanos en pobreza va en aumento, en tanto que los ricos son cada vez más pocos y ven crecer sus fortunas año tras año, periodo tras periodo.

Y es que en vez de estimular el crecimiento económico (a fin de generar los empleos necesarios y suficientes que demanda una población creciente), el aumento sustancioso del salario (acorde con los incrementos en la productividad del trabajo, que permita a los trabajadores-consumidores más capacidad de compra y mayor capacidad de ahorro), la competencia empresarial (que impulse a las empresas a ser más eficientes en sus procesos productivos para que sean capaces de abatir costos y por tanto precios, beneficiando de esa manera a millones de consumidores-trabajadores) y la implementación de una política tributaria que procure un reparto más o menos equitativo del ingreso y la riqueza, la política económica más bien procura todo lo contrario en el afán por preservar la estabilidad macroeconómica, entendida ésta como la combinación de inflación baja y estable-equilibrio presupuestal-equilibrio externo-estabilidad cambiaria.

 

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  • Antes, más bien, la economía mexicana prácticamente no crece por lo que aumenta el desempleo y sus lamentables consecuencias: la pobreza y la marginación; el poder adquisitivo del salario va en descenso, lo que refuerza el aumento de la pobreza y la marginación generadas en un primer momento por el aumento del desempleo involuntario; la mayoría de los mercados y de las industrias están dominadas por unas cuantas empresas con  poder de mercado desmedido que se traduce en altos precios para los pequeños productores y los consumidores (Telmex, Telcel, Televisa, Cemex, TV Azteca, Coca-Cola FEMSA, Acerera Industrias CH que controla cerca de 30 subsidiarias, Organización Cultiba que produce azúcar y distribuye bebidas de Pepsico, entre algunas otras más), empresas monopólicas que con toda seguridad venden caro a sus clientes, pagan bajos salarios a sus trabajadores y todavía Hacienda les devuelve impuestos; y para rematar con este lamentable estado de cosas, el gobierno de Enrique Peña Nieto consigue la aprobación de la reforma laboral que abarata todavía más la mano de obra, y ahora amenaza con gravar alimentos, medicinas, transporte, colegiaturas y libros con IVA.

    De esa manera, tenemos que los ricos se hacen cada vez más ricos y los pobres se hacen cada vez más pobres y cada día son más. Al respecto y según el CONEVAL, por lo menos desde 2004 la pobreza en sus tres dimensiones (alimentaria, de capacidades y de patrimonio) ha venido experimentando un repunte más o menos significativo. De casi 18 millones de pobres alimentarios en 2004 se pasó a poco más de 21 millones en 2010 (un incremento del 16.7%); en 2004 los pobres de capacidades eran poco más de 25 millones de mexicanos y para 2010 ya rebasaban los 30 millones (significando un incremento del 20%); con la pobreza de patrimonio ha ocurrido algo similar: en 2004 poco más de 48 millones de personas eran pobres de patrimonio, y para 2010 ya eran casi 58 millones (un incremento de casi el 21%).

    En cambio, los propietarios de grandes empresas como TELMEX, TV Azteca y otras, beneficiarios de las privatizaciones y reprivatizaciones de la era Miguel de la Madrid-Salinas, han visto incrementar sus fortunas de manera espectacular, por lo que forman parte del selecto grupo de los más ricos del mundo que aparecen año tras año en las listas respectivas de Forbes. Y para este año de 2013 que recién comienza aparecen cuatro o cinco nuevos ricos mexicanos en las listas de Forbes, se trata de personajes y familias vinculadas al gran emporio de Coca-Cola FEMSA.

    Pero entremos un tanto en detalles: Carlos Slim se mantiene como el hombre más acaudalado de México y el mundo, su fortuna pasó de 69 mil millones de dólares en 2012 a 73 mil millones de dólares en 2013; el segundo mexicanos más rico es Alberto Bailleres (lugar 32 a nivel mundial para este año, y el tercero más rico del país en el año anterior), presidente de Grupo Bal dedicado a la producción de plata (Peñoles), a las ventas minoristas (Palacio de Hierro), seguridad patrimonial y salud a la medida (GNP) y a la educación (ITAM), su fortuna pasó de 16,500 millones de dólares en 2012 a 18,200 millones de dólares en 2013; en el tercer lugar aparece Germán Larrea Mota Velasco, presidente y director ejecutivo de Grupo México dedicado a la minería, cuya fortuna pasó de 14,200 millones de dólares en 2012 a 16,700 millones de dólares en 2013; Ricardo Salinas Pliego, presidente de Grupo Salinas y Grupo Elektra, el cuarto mexicano más rico que ha visto disminuir su fortuna de 17,400 millones de dólares en 2012 a 9,900 millones de dólares en 2013; Jerónimo Arango, presidente de Asesoría Corporativa CIFRA, es el séptimo mexicano más rico con una fortuna de 4 mil millones de dólares; en el lugar ocho aparece Emilio Azcárraga Jean, dueño de la empresa Televisa, cuya fortuna pasó de 2 mil millones de dólares en 2012 a 2,500 millones de dólares en 2013; en el lugar once destaca Carlos Hank Rhon, cuya fortuna pasó de 1,400 millones de dólares en 2012 a 1,900 millones de dólares en 2013; en el lugar doce aparece Roberto Hernández Ramírez, cuya fortuna pasó de 1,300 millones de dólares en 2012 a 1,800 millones de dólares en 2013, y en el lugar trece destaca Alfredo Harp Helú, cuya fortuna pasó de mil millones de dólares en 2012 a 1,500 millones de dólares en 2013.

    ¿Quiénes son los nuevos ricos mexicanos y a qué empresas están vinculados? Se trata de Eva Gonda, viuda de Eugenio Garza Lagüera, la quinta mexicana más rica con una fortuna de 6,600 millones de dólares; los hermanos José y Francisco Calderón Rojas, que ocupan el décimo lugar entre los más ricos de México, acumulan una fortuna de 2,300 millones de dólares; Max Michel Suberville, lugar catorce a nivel nacional, con una fortuna de 1,400 millones de dólares. Eva Gonda, los hermanos José y Francisco Calderón Rojas y Max Michel Suberville, todos ellos vinculados a Coca-Cola FEMSA.

    Asimismo sobresalen María Asunción Aramburuzavala, que regresa a la lista de los más ricos de Forbes a nivel mundial, la sexta mexicana más rica con una fortuna de 5 mil millones de dólares, es presidenta de Tresalia Capital, Kio Networks y BCBA Impulse que diseña, construya y administra bienes inmobiliarios; Rufino Vigil en el lugar nueve con una fortuna de 2,400 millones de dólares, líder de la acerera Industrias CH; Juan Gallardo Thurlow de Organización Cultiba, lugar quince a nivel nacional, con una fortuna de 1,300 millones de dólares.

    Quince personajes que acumulan todos ellos una fortuna conjunta de 148,500 millones de dólares, que al tipo de cambio actual de 12.4 pesos por un dólar representa el 18.7 por ciento del PIB total del país. La política económica neoliberal un auténtico Robin Hood al revés: le quita a los pobres para darle a los ricos cuando debería procurar exactamente lo contrario.