DE GASOLINAZOS Y OTROS DESCONTONES AL PUEBLO.

 

Por Martín Carlos Ramales Osorio.

Se trata de otro golpe más a los ya de por sí exiguos y raquíticos bolsillos de los mexicanos, sobre todo de los sectores populares que además del desempleo, del alto costo de la vida, de la creciente inseguridad y del aumento de la pobreza, ahora deben soportar, cual pesada carga, otra impopular medida propuesta por el Ejecutivo y aprobada por el Legislativo: un impuesto de 36 centavos al litro de gasolina Magna, de 42 al de Premium y de 25 al de Diesel; adicional, por supuesto, a los gasolinazos que mensualmente asesta el gobierno federal a los escuálidos bolsillos de muchos mexicanos que con esfuerzos y apretones de cinturón logran adquirir un automóvil de segunda mano, o uno nuevo pero austero.

Los diputados se lavan las manos: el culpable de la citada medida es Calderón, no ellos. Al respecto, y en palabras del diputado priísta Jorge Carlos Ramírez Marín, “es el Ejecutivo, no la Cámara de Diputados, el que tiene la atribución para fijar los precios de los combustibles”. Lo anterior, sin embargo, no es más que cinismo puro por parte de este falso representante popular de muchos mexicanos empobrecidos, desempleados y agraviados por un gobierno insensible a sus demandas y reclamos.

  • diputados
  • Diputados que votaron a favor del gazolinazo.
  • Y es que si bien Calderón propuso que el mencionado impuesto siga cobrándose hasta 2012, los diputados del PRI, del PAN, del PVEM, del Movimiento Ciudadano y de Nueva Alianza, votaron para que el IEPS de 36, 42 y 25 centavos se aplique hasta el 31 de diciembre de 2014 (La Jornada 21/10/2011). Tanto peca el que mata la vaca como el que le detiene la pata. Ambos han atentado gravemente contra el pueblo de México.

    El cinismo de los representantes del PRI, que anhelan con regresar a Los Pinos para según ellos enderezar el rumbo de la nación, no tiene límites. Al respecto y para muestra, dos botones: uno, el IEPS a las gasolinas fue aprobado como parte de la agenda política del PRI en su plenaria de agosto de 2007, en Querétaro, a petición de los gobernadores, para compensar los ingresos estatales; y dos, para el mencionado Ramírez Marín “los incrementos a la gasolina afectan a quienes son dueños de “autos grandes y yates”, y del IEPS que se envía a los estados se construyen escuelas y caminos rurales; ¡no estamos en contra de los pobres, sino a favor” (La Jornada 21/10/2011).

    ¿Será que con esos recursos los gobiernos de los estados construirán escuelas y carreteras? ¿Los recursos captados de los gasolinazos mensuales a dónde van a parar? ¿Por qué las carreteras de muchos estados, principalmente las de Oaxaca, lucen bastante deterioradas? ¿Por qué muchos pueblos indígenas de Oaxaca tienen caminos de terracería en muy mal estado y escuelas sin construcción y sin equipamiento alguno?

    ¿Qué acaso los diputados priístas y sus insensibles colegas de otros partidos que votaron a favor de la impopular medida son tan miopes como para no percatarse que la tal medida tendrá serias repercusiones inflacionarias que empobrecerán todavía más a millones de mexicanos, llevándolos al límite de la subsistencia?

    Claro, como ellos perciben sueldos estratosféricos y vales de gasolina para los lujosos autos que conducen, la tal medida no les afecta en lo más mínimo, más bien les beneficia porque seguirán viviendo en medio de lujos a costa de millones de mexicanos que cada día se empobrecen más. Como reza el popular dicho, que está bien dicho: “el león cree que todos son de su condición”. La clase trabajadora se gana el sustento con el sudor de su frente, en tanto que la clase política se gana eso y más sobre la base del despojo y la corrupción. Ya basta de seguir empobreciendo al pueblo con tantas medidas impopulares. El PRI y el PAN representan lo mismo, y los otros partidos que votaron a favor de la impopular medida también…