Opinión.

 

EL FIN DE UNA ILUSIÓN: EL GOBERNADOR QUE NO GOBIERNA.

Por Ricardo García Jiménez/APIM.

En la historia de nuestra nación hemos contado con todo tipo de “estadistas” que van desde dictadores, generales, socialistas administradores y una cauda de características que los han distinguido y definido con estilos propios para gobernar, pero en el caso de la entidad Oaxaqueña han existido en su tradición caciques que han gobernado con toda impunidad violando los principios de la constitución de Oaxaca y Federal, caciques que han sido  violadores de los derechos humanos de mujeres y hombres. Oaxaca se ha caracterizado por haber contado con gobernantes de mano dura, autoritarios, caciques, alcohólicos, mujeriegos con una autoimagen de “todo poderosos” que han ninguneado a quien se le pone en su camino. 

Pero lo que ocurre en Oaxaca en la actualidad es penoso y difícil de entender para la teoría política. Gabino Cué Monteagudo actual gobernador de esta entidad, tres años atrás se vislumbraba en el imaginario social como el gobernador que hubiera propiciado la alternancia en un estado gobernado por toda clase de caciques priistas. Ciertamente que Cué ha formado parte del grupo político del ex mandatario oaxaqueño Diodoro Carrasco, ex priista y actual militante del Partido Acción Nacional, como la posibilidad de que su población transitara a un estado democrático e incluyente.

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  • Cué, el político que hoy se declara perredista, prometió en aquel entonces un gobierno respetuoso de la ley, orientado al bienestar de las familias oaxaqueñas y la retribución de justicia a los cientos de mujeres y hombres asesinados y desaparecidos por las administraciones priistas. 

    El actual mandatario prometió integrar un gabinete con las y los oaxaqueños más capaces y honestos de la entidad. Situación que quedo entredicho desde el primer día que comenzó su gestión. Al día de hoy el gobernador Gabino Cué ha realizado ajustes en su gabinete con lo que suman 48 los reacomodos en un lapso de 36 meses. Estos cambios se han sido por diferentes motivos entre los que destacan: funcionarios que no contaban con los antecedentes y certificaciones académicas pertinentes, el sospechosismo de funcionarios altamente corruptos que abusaban de sus cargos para beneficiar a las agrupaciones, tribus o corrientes de los partidos que los apoyaron, así como compromisos políticos con grupos que apoyaron en su momento al hoy gobernador a llegar a esta magistratura.

    Cabe recordar casos como los de Irma Piñeiro Arias y Jesús Martínez Álvarez, quienes encabezaron la Secretaría General de Gobierno, así como Salomón Jara Cruz, en Desarrollo Agropecuario, Forestal, Pesca y Acuacultura, quienes renunciaron a sus cargos “al no contar con el respaldo y la confianza del gobernador”. Con apenas tres años en el cargo, el gobernador Gabino Cué ya ha realizado ajustes en casi la mitad de su gabinete.  
    La actitud errática, temerosa y falta de apoyo político ha dejado ver Cué como un gobernador que no gobierna. Una simulación de un gobernador que ha navegado a la deriva sin un rumbo claro.  

    Por ejemplo, el pasado 25 de noviembre, en el marco del Día internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, familiares de víctimas y organizaciones de la sociedad civil señalaron que en lo que va del sexenio de Gabino Cué se han documentado 240 casos de “feminicidios”, coincidieron en señalar.

    Por su parte, el Colectivo Huaxyacac señaló en su informe ciudadano ¡Justicia ya!, que el feminicidio y la violencia contra las mujeres sigue manteniéndose en las mismas proporciones que las administraciones priístas de antaño, donde la inacción de las autoridades locales ante el incremento del más del 50 por ciento de los casos de homicidios de mujeres manda a la población un  mensaje de que el gobierno no ha cumplido con sus promesas de mitigar la violencia hacia ese sector de la población.

    Por otra parte, y en su informe de gobierno realizado hace un par de semanas, el mandatario oaxaqueño presumía el gran esfuerzo que su gestión hacia al haber invertido seis mil 800 millones de pesos para seguir manteniendo en operación al sector salud, lo que ha permitido, según Cué poner en marcha cuatro Hospitales Comunitarios y cuatro Centros de Salud con Servicios Ampliados, que generaban una atención a más de 300 mil personas. Situación que contrasta con el caso de la indígena mazateca Irma López Aurelio, quien tuvo que parir en el jardín de un centro de salud de Oaxaca por la negligencia del personal médico y la falta de cobertura del sector salud en el interior de la entidad. Es común observar que esta falta de servicios se ubica en tres rubros que son la falta de médicos especializados, falta de equipo y desabasto de medicinas.

    Aunque el gobernador indicó que han destinado un monto superior a los mil 505 millones de pesos para poner en marcha 30 Unidades Médicas, incluyendo cuatro Hospitales Comunitarios y cuatro Centros de Salud con Servicios Ampliados, la realidad en ese sector es muy diferente a los expresado.

    A finales del año pasado Gabino Cué Monteagudo reconoció que Oaxaca se encuentra entre los diez estados de la republica con las peores cárceles, eso por las declaraciones de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH). Ante ello el mandatario y su equipo de trabajo han dejado pasar con el transcurrir del tiempo, esta indígnate situación que viven miles de presos en las cárceles de la entidad.   

    Por otra parte, en un diario de la capital oaxaqueña retomo datos de un estudio que realizó el Gabinete de Comunicación Estratégica (GCE), “Las ciudades más habitables de México”, donde la ciudad de Oaxaca es una de las cinco peores para vivir.

    Dicho estudio definió las variables para estimar los indicadores de Calidad de Vida (Incav), de Satisfacción con los Servicios (Isacs) y de Evaluación del Desempeño de Alcaldes (Idealc), arrojando que la capital oaxaqueña se encuentra en los últimos lugares de dicho estudio.

    Asimismo en el rubro de vías de comunicación, la conservación y construcción de carreteras y caminos rurales de Oaxaca, son pagadas mayoritariamente por el Gobierno Federal con aportaciones de los contribuyentes, no obra exclusiva del Gobierno del Estado. La red de caminos y carreteras en su mayoría corresponde a caminos revestidos de pésima calidad y de terracería. En particular, el 60% de las carreteras de la entidad son pavimentadas o revestidas, y la diferencia son caminos de terracería mal trazados.

    Lo cierto es que la red de 2 mil 800 kilómetros de carreteras, libres de peaje, están bajo el cuidado del Gobierno federal, es decir de la SCT, en tanto que el Gobierno Estatal sólo tiene bajo su cargo 250 kilómetros, de los cuales en la actualidad 78 kilómetros están a cargo de la Secretaría de Comunicaciones para su mantenimiento.

    Por lo tanto, tramos carreteros como los de Santa Lucia Ocotlán hasta San José del Progreso, Barranca Larga a Ventanillas, Mitla-Tehuantepec, Oaxaca-Pochutla-Puerto Ángel, Oaxaca-Sola de Vega-Juchatengo-Cerro del Vidrio-San Pedro Mixtepec-Puerto Escondido, Teotitlán de Flores Magón a Huautla de Jiménez-San Felipe-Jalapa de Díaz-Tuxtepec, Huajuapan de León a Oaxaca, vía Yucudá-Tlaxiaco-Pinotepa Nacional, Huajuapan de León a Oaxaca, vía Yucudá-Tlaxiaco-Pinotepa Nacional, son inversiones mayoritariamente del Gobierno federal. Luego entonces al gobernador y funcionarios del CAO les gusta quedar bien con sobrero ajeno. 

    Un dato más, la actual administración, se suma a la lista de 166 crímenes políticos y sociales que se han cometido en los primeros tres años de gobierno de Gabino Cué. O sea, casi 5 asesinatos por mes o uno por semana. Cifra que deja mal colocado al gobernador oaxaqueño.

    Finalmente, y para no aburrir al amable lector, Gabino Cué generó esperanzas de un cambio constructivo. Pero este no fue así, ya que quien llega atado por los compromisos contraídos con diferentes grupos que lo favorecieron con el voto como la extinta APPO y la aguerrida CNTE, el gobernador se doblegado a las peticiones de estos. Cierto es que la sociedad oaxaqueña ha quedado amagada por los dirigentes de este organismo sindical magisterial. Donde la sección 59 del SNTE, que afilia a los maestros con un perfil y antecedentes del priismo de las distintas regiones de la entidad, han protagonizado batallas campales muy parecidas a las acontecidas en la calles de Afganistán o Irak. Situación que coloca en la crítica social la falta de valor y sagacidad política para frenar de uno u otro lado las disputas entre ambos bandos.    

    Hay que reconocer que las agresiones rutinarias de los integrantes de la sección 22 en la capital del estado y en la ciudad de México han provocado molestias y daños a sectores específicos de la población.

    La alternancia en el gobierno estatal alentó ilusiones hace tres años, se pensó que se acabarían las complicidades entre los distintos integrantes de la burocracia estatal con proveedores de materiales y recursos en aras del fin de la corrupción.

    Pero no es así, ya que en un portal electrónico llamado “Instinto Político” (http://instintopolitico.com/2013/12/05/gabino-cue-y-el-negocio-multimillonario-con-carlos-hank-gonzalez/#prettyPhoto) se acusa al gobernador Gabino Cué Monteagudo de utilizar recursos públicos y coaccionar a directores y titulares de dependencias de la entidad para la compra de seguros de vida a través del Grupo Financiero Interacciones, propiedad del empresario del  Carlos Hank González (nieto), del que el gobernador también es socio de dicha empresa financiera.

    Es así que la figura de Gabino Cué ha venido a menos, entre los analistas y la opinión de miles de oaxaqueños, el gobernador ha caminado agazapado, temeroso, indeciso y taimado en una administración que pocos logros ha obtenido. Si el mandatario quiere, está a tiempo de cambiar esa percepción que se tiene del él, si no, será recordado como un sexenio de puro Cué-nto.