Opinión.

EL CAOS VIAL EN HUAJUAPAN. CAUSAS Y CONSECUENCIAS.

 

Por Martín C. Ramales Osorio & Ricardo García J.

Huajuapan de León ha vivido un problema con el transporte público en los últimos años que se ha traducido en dificultades para sus habitantes como el caos vial, la aparición de sitios en todo el primer cuadro del centro de esta ciudad, contaminación, entre otros. Los sitios de taxis, tanto regulares como irregulares, se han multiplicado sin control ante la omisión de las autoridades municipales y estales. Pero con ese incremento nos hemos visto beneficiados los usuarios del taxismo colectivo que ha diario lo utilizamos para trasladarnos a nuestros respectivos centros de trabajo. La oferta se ha multiplicado y por lo tanto, hay más posibilidades de elección. Ello ha mantenido las tarifas bajas a pesar del incremento en los precios de las gasolinas. Este aumento de taxis ha posibilitado el que los usuarios del servicio ya no estemos sometidos a la soberbia y a los caprichos de los pocos sitios de antaño que eran controlados por el corporativismo priísta, o a los destartalados microbuses que afeaban y contaminaban la ciudad.

En una sociedad empobrecida por los altos costos de la vida y por el elevado desempleo como es Huajuapan, el taxismo irregular es un mal menor. Son socialmente necesarios, tanto para paliar el desempleo como para contener la inflación galopante a la que estamos sometidos quienes vivimos aquí.

  • taxis
  • El problema con el transporte público en Hujauapan se complica debido a la negligencia, incapacidad e improvisación de sus autoriades .
  • El taxismo alternativo es una opción de autoempleo, ante la falta de sensibilidad social de los gobiernos priístas que han ido desde Miguel de la Madrid, Carlos Salinas de Gortari, Ernesto Zedillo Ponce de León, y panistas como los de Vicente Fox y Felipe Calderón que han gobernado a la nación. Para qué ir más lejos, en la misma ciudad de Huajuapan que ha sido gobernada por el PAN y en el trienio anterior por el PRI han sido ejemplos de una falta de interés e incapacidad para dar salida al caudal de problemas que cientos de ciudadanos han demandado a las autoridades.

    Un ejemplo de esta negligencia, incapacidad e improvisación se encarna en el actual regidor de vialidad y transporte de municipio de Huajuapan de León, proviene de las filas del Partido Revolucionario Institucional. Ni panistas ni priístas han hecho algo importante para solucionar la situación. Meros paliativos coyunturales con elevados cálculos de carácter político para no ahuyentar a la clientela electoral es lo que pesa en sus actitudes y el desempeño de sus funciones públicas. Puras declaraciones mediáticas de carácter demagógico y salir en distintos medios de comunicación para dar la impresión de que mucho se está haciendo sobre el tema es la tónica de sus actuar. El regidor de vialidad habla sin control al más puro estilo de peñismo de Atlacomulco. Se dedica únicamente a colocar boyas y a pintarlas para que luzcan de amarillo en las estrechas calles de una ciudad que ha sido rebasada por la dinámica poblacional, por el desempleo y por el alto costo de la vida.

    Ciertamente que sus habitantes nunca pensaron que la ciudad crecería. La ciudad de Huajuapan creció de manera anárquica y sin ningún control por negligencia, incapacidad e improvisación de quienes la han gobernado. La autoridad municipal nunca reguló la construcción de edificios y viviendas. En muchas calles céntricas prácticamente no hay banquetas que protejan al peatón del tráfico vehicular. Lo estrecho de las calles impide agilizar el tráfico de las unidades de motor, atestadas tanto de taxis como de numerosos vehículos de los mismos comerciantes que hoy se sienten indignados y agraviados por la proliferación de taxis.

    El problema se presenta como muy complejo porque nadie cede, ni comerciantes ni taxistas, y porque la autoridad municipal no resuelve aplicando la ley y el estado de derecho tan cacareado en los demagógicos discursos de los funcionarios públicos del partido político que sea. Todos son iguales: priístas, panistas y perredistas. Que por omisión, negligencia, incapacidad e improvisación han contribuido a este problema.  

    En el medio, sin embargo, queda atrapado el ciudadano común y corriente, el trabajador que necesita trasladarse a su centro de trabajo con prontitud para no llegar tarde y correr el riesgo de ser despedido o descontado de su quincena. Del trabajador todos se aprovechan: lo mismo las dependencias estatales que hay en la ciudad, que los mismos comerciantes que venden caro a la clientela y que pagan salarios miserables a sus dependientes.

    Estaría bien que se tomará en cuenta la opinión de la clase trabajadora sobre el problema del taxismo que no ha surgido por simple generación espontánea. Que la autoridad municipal resuelva al respecto o que renuncie. Si son incapaces, que se vayan el presidente municipal y el regidor de vialidad. Y si se puede, que se vayan todos. Son una pesada carga para el contribuyente.

    Renunció a la COTRAN el oportunista y demagogo Pedro Silva Salazar, que más preocupado por ser Senador de la Republica, administró y le dio largas al problema del transporte en el Estado de Oaxaca, para no perder posibilidades y votos ante su virtual candidatura por el Partido de la Revolución Democrática. Estamos seguros que otro igual o peor ocupará ese puesto y actuará de forma similar que Silva Salazar.

    El problema de los taxis irregulares bien se puede eternizar y hasta podrir. Total, en este país todo está corrompido tanto por la apatía de sus ciudadanos como por la ambición sin límites de sus políticos. ¿Hacia dónde apunta la salida de este problema? No lo sabemos, pero lo que es cierto que el problema se acentuará aún más pudiendo presentar escenarios violentos. Esperemos que no sea así.