Columna: Nudo Mixteco

‘A riesgo de provocar enojos y la inconformidad de algunos sectores’

 

LA INOPIA DE LA CULTURA ÑUDEE

 

Por Joel F. Gálvez Vivar/APIM.

No sólo limitándonos a las manifestaciones de índole político-social podemos afirmar, sin peligro de incurrir en burdas exageraciones, que el llamado progreso económico realizado en los últimos tiempos carece de referentes históricos que demanden la protección de la gran cultura Ñudee, cuya esencia indígena esta muy lejos de poder salvaguardada por las instituciones gubernamentales una parte de la historia del pueblo mixteco, aunque algunos funcionarios se ufanan de ser los guardianes de esta cultura, que lejos esta de ser asi, ya que en realidad sólo utilizan como bandera política la cuestión al indígena y su indigenismo, por aquello de complejo de inferioridad consagrada en quedar fuera del conocimiento de la cultura que les da de comer.

Jamás el individuo despojado de los prestigios que confieren el tradicionalismo o la fuerza económica, es decir, el simple ciudadano que se mantiene en su inalterable anonimato, pudo sentirse tan seguro como ahora en sus propios destinos, a pesar de que cuenta con medios para manifestarse se abstiene por la crueldad de la censura que si no es perseguida, ignorada o quizás rebasada por los encargados del poder público.

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  • El ese ambiente de libertad, aunque ensombrecido no pocas veces por nubarrones de muy distinto origen, le permite cultivar su personalidad en forma antes desconocida, le persiste el temor de padecer injusticia y arbitrariedades del gobernante en turno y de sus secuaces.

    Ningún espíritu moral podría negar que la condición de las masas sea superior a la que prevalecía hace treinta años y que las oportunidades, usufructuadas por un reducido grupo de listos, son hoy patrimonio de la generalidad. Claro esta que se han perpetrado errores que se hace indispensable ir corrigiendo inexorablemente, con la adopción de enérgicos y escrupulosos métodos revisionistas y depuradoras; pero se encuentra cancelada toda discusión respecto a los progresos fundamentales que el noble pueblo de Ñudee demanda.

    De ahí la irresponsabilidad de los encargados de armonizar la convivencia entre la literatura indígena y el estado actual de la historia citadina, no investigar a plenitud el alcance del significado indígena, con las condiciones contemporáneas de colectividad, no cabe duda que persiste el malebradismo en los encargados de la fomentar la cultura en la ciudad.

    Como muestra de los garrafales y múltiples errores literarios se encuentra el de ‘Na ña’a ñudee’, título que le fue impuesta al cargo honorifico de ‘señorita Huajuapan’, que interpretado literalmente en mixteco dice ‘La mujer pueblo de Huajuapan’, en nada se asemeja al de señorita, más sin embargo, sarcástica e irónicamente fue impuesto como si fuese real y verdadero a la reina de la festividad más grande de Ñudee.

    Imponer algo que no se ajusta a la realidad, es corrupción, como corrupción es ostentar un cargo honorifico y percibir sueldo del erario como servidor público y no cumplir como tal, sino desempeñarse en el que es netamente honorifico, en el que no se debe de tener sueldo, que al final de la quincena cobra, eso corrupción y corrupto es el cobra sin ser lo uno ni lo otro, sino que más bien es ‘aviador’.

    El mal que aqueja a la política cultural de Huajuapan es la ausencia del pueblo, es la inhibición de la mayor parte de las energías sociales. Yo he estado toda mi vida contra la abstención suicida del pueblo, procurando despertar en él un acto de voluntad, porque lo primero es un acto de voluntad, lo primero es decidirse y no entregar a los mercenarios lo que es insubstituible atributo de la personalidad humana.

    Jaque Mate: No cabría las instalaciones del rastro municipal para tantos que se hacen bueyes en el municipio, además contaminarían porque son pura lacra, aunque se privilegiaría para las mulas, aseguro un alto funcionario del rastro municipal Huajuapense, hasta la próxima entrega.

     

    Fotos: Karol Joseph Gálvez López