SALDOS DEL CALDERONATO CONTRA LAS DROGAS: AUMENTO EXPONENCIAL DE HOMICIDIOS

 

Por Martín Carlos Ramales Osorio/APIM.

Los resultados de un gobierno de aventureros metidos a políticos como por arte de birlibirloque (expresión que según la Hemeroteca Web de la Voz de Galicia, www.lavozdegalicia.es/hemeroteca/2003/01/28/1454977.shtml, “es una locución adverbial equivalente a por arte de magia: expresa que algo se realiza de forma inexplicable”; y abunda más cuando establece que “Corominas cree que birlibirloque es una abreviación de birliquibirloqui, fórmula de creación expresiva, cuyo origen puede estar en la jerga de los delincuentes del XVII: birlar (“estafar”, “hurtar”), burlesco (“rufián”, “ladrón”), birlo (“ladrón”), birloche (“rufianesco”), el birloque era el ladrón hábil que actuaba ante su víctima sin que ésta lo percibiese”) no podrían ser peores y más fatales que los siguientes: 95 mil 632 homicidios ocurridos y registrados durante el periodo 2007-2011, los primeros cinco años de la administración de Felipe Calderón Hinojosa (de aquí en adelante simplemente Fecal).

 

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  • SALDOS DEL CALDERONATO CONTRA LAS DROGAS.
  • Y vaya que estamos en presencia de verdaderos rufianes (o burlescos, según la excelente definición de birlibirloque de la Voz de Galicia), ya que birlaron (acción y efecto de “hurtar” o “robar”) la Presidencia de la República a Andrés Manuel López Obrador mediante un muy bien documentado fraude electoral en 2006 (o sea, que los actuales birlos en el poder, y que se irán por donde llegaron en poco más de tres meses, se hicieron del mismo como por arte de magia, de birlibirloque pues).

    No contentos con lo anterior, y como buenos rufianes que son, ahora pretenden convencernos que la guerra contra sus colegas rufianes del narcotráfico es un éxito probado y comprobado: que cada vez hay menos cárteles productores y vendedores de drogas que puedan envenenar a nuestros adolescentes y jóvenes.

    Sin embargo, la realidad y los datos desmienten ese pretendido éxito que ahora nos pretenden endilgar, con la finalidad de convencernos de que gobernaron muy bien, tanto el rufián mayor (Fecal) como su achichincle y rufián menor Genaro García Luna, flamante titular de la Secretaría de Seguridad Pública Federal.

    La verdad es que convirtieron al país en un lugar sumamente inseguro (los secuestros, la trata de blancas, el robo a casas-habitación, el robo de autos, los feminicidios y el fuego cruzado entre bandas rivales de narcotraficantes están a la orden del día en cualquier ciudad y rincón del país) y en un gran charco de sangre: los homicidios han aumentado de manera exponencial durante la actual administración federal, según datos dados a conocer por el INEGI apenas el lunes 20 de agosto; datos que se derivan, según el organismo encargado de las estadísticas oficiales, de los registros de 4,723 Oficialías del Registro Civil (mismas que captan datos de los homicidios a través de certificados de defunción emitidos por un médico legista) y de 1,096 Agencias del Ministerio Público (que mensualmente proporcionan información al respecto a través de los cuadernos estadísticos) (INEGI: En 2011 se registraron 27 mil 199 homicidios, Boletín de Prensa No. 310/12, 20 de agosto de 2012, Aguascalientes, Ags., pp. 1/3, disponible en www.inegi.org.mx/inegi/contenidos/espanol/prensa/Boletines/Boletin/Comunicados/Especiales/2012/agosto/comunica29.pdf).

    El saldo pues, como ya lo mencionamos más arriba, es de poco más de 95 mil muertes violentas ocurridas entre 2007 y 2011: 8,867 en 2007, 14,006 en 2008, 19,803 en 2009, 25,757 en 2010 y 27,199 en 2011, según cifras preliminares con corte al 19 de julio de 2012, según asienta el INEGI en su sitio oficial.

    El gran total anterior (95 mil 632 homicidios registrados entre 2007 y 2011), y haciendo cuentas un tanto exhaustivas para reflejar la gravedad del asunto, equivale a un promedio de 19 mil 126 homicidios por año, mil 594 por mes, 368 por semana o 52 por día. O de manera más específica, “la tasa de homicidios perpetrados por cada 100 mil habitantes fue de 8 en 2007 y llegó a 24 en 2011, lo cual implicó una elevación de 200 por ciento de punta a punta; pero su espiral de aumento fue la siguiente: de 8 de primer año de gobierno se pasó a 13 en 2008, llegó a 18 en 2009, pasó a 23 en 2010 y ascendió a 24 en el quinto año de esta gestión” (La Jornada Edición Electrónica del martes 21 de agosto de 2012, www.jornada.unam.mx/2012/08/21/politica/003n1pol).  

    Crecimiento exponencial de homicidios que indica claramente lo siguiente: que la guerra de Calderón contra el crimen organizado no se va ganando, más bien se va perdiendo; es una muestra palpable no del debilitamiento de las bandas de narcotraficantes, sino más bien de su fortalecimiento, de la radicalización y del endurecimiento de sus acciones.

    Guerra contra el narco en la que han caído más inocentes que culpables, más personas de bien que criminales; periodistas, niños, mujeres, luchadores sociales, militares y policías honestos, que con toda seguridad son los menos, más bien que narcotraficantes, feminicidas, tratantes de blancas y ladrones tanto de cuello negro (y con la conciencia también de ese mismo color) como de cuello blanco (pero con la conciencia muy negra). La guerra de Fecal contra el crimen organizado un rotundo fracaso y sumamente costosa en términos de vidas humanas. Desafortunadamente, estos birloques o rufianes que mal gobernaron al país durante seis años se van, pero llegarán otros peores de la mano del birloche mayor Enrique Peña Nieto. Al tiempo.