“MUJER GASOLINERA” UN TRABAJO COMO CUALQUIER OTRO.

 

Por Rubí López/APIM.

HUAJUAPAN DE LEÓN, OAX. “La discriminación contra las mujeres se sigue reflejando en el mercado de trabajo, el  acceso es limitado y la seguridad social se escatima, sigue existiendo altas tasas de analfabetismo entre nosotras la mujeres y se ve reflejado en aquellas comunidades y colonias de esta ciudad. Los hombres siguen imponiendo su lógica machista, nos imponen su razón…” así lo indicó Sandra Hernández Soriano, mujer que labora en una gasolinera de esta ciudad.

En muchas partes de la región, las mujeres tienen menores posibilidades que los hombres para satisfacer necesidades económicas, expresó nuestra entrevistada. Aunque no hay discriminación tan evidente, esta se hace sentir hacia las mujeres por su condición de género, mas si estas son maduras, o ya e edad avanzada, si están embarazadas o ya tiene varios hijos, ya que es muy recurrente que en algunas empresasla discriminación laboral contra las mujeres ha mantenido su practica cotidiana asentó Hernández Soriano.

Sandra Hernández trabaja despachando gasolina desde hace mas 4 años, con estudios de educación secundaria, esta actividad ha sido la única que le ha permitido obtener un ingreso para poder llevar a su familia compuesta de dos hijos que estudian en diferentes niveles educativos. 

  • mujer
  • Sandra Hernández Soriano, mujer que labora en una gasolinera de esta ciudad señaló: ser una "mujer gasolinaera” es un trabajo como cualquier otro.
  • Nuestra entrevistada comenta: “aunque este no es el trabajo que quisiera desempeñar, aquí he encontrado una actividad laboral que me permita seguir estudiando la prepa abierta y cuidar a los miembros de mi familia, no es un trabajo fácil, pues son jornadas de mucho trabajo que no solo consisten en despachar gasolina, hay limpia los parabrisas de las unidades que llegan, revisar los niveles da líquidos y aire de los neumáticos, hay que estar muy alerta para el manejo del combustible que se expende, cierto que es un trabajo de riesgo pero es el único que me ha permitido mantener un ingreso fijo y procurar por mi familia..”,  comento la trabajadora.

    Sandra expresó que se encuentra estudiando la prepa abierta pues tiene la esperanza de que con mas estudios pueda encontrar una mejor trabajo, mencionó que su idea es poder realizar una licenciatura a distancia para obtener un grado académico, lo cual, en sus ratos libres en su trabajo revisa sus libros, realiza sus tareas que la institución educativa le pide para ir acreditando las materias que va cursando.

    Indicó que cuando es necesario acudir a que le apliquen algún examen, la empresa para la que labora le da el tiempo y los permisos necesarios para que siga superándose, lo cual, expreso, la empresa no le ha puesto ningún obstáculo para su mejoramiento e instrucción personal.

    Expresó que el ser mujer  gasolinera en Huajuapan  ha sido bien aceptado entre sus compañeros que trabajan con ella en ene esta actividad, ya que nunca le han faltado al respeto por el hecho de ser mujer. Reconoce que este oficio ha sido tradicionalmente ocupado hombres, per que las mujeres al igual de hombres desempeñan esta actividad con responsabilidad y mucho cariño.

    Mencionó también que no hay una discriminación abierta y directa hacia su persona, pero que de forma indirecta, ya sea a través de gestos y comentarios entre los cliente que llegan a veces se sienten incomoda.

    Aludió que al ser mujer no impide que realice su trabajo lo mejor posible, ya que hombres y mujeres son iguales en derechos, pero sigue existiendo por la mayoría de hombres una actitud que las quiere hacer ver como menos, señaló.  

    Sandra Hernández  indicó que los automovilistas que llegan a cargar sus tanques nunca le han faltado al respeto de forma abierta, pero en algunas ocasiones llegan en estado de ebriedad y es cuando se ponen difíciles, y tratan de faltarnos respeto, son los menos de los casos, pero se ha dado.

    Resalto que el salario que gana es poco, pero se pone “a mano” con las propinas que los clientes dan, pero reconoció que con el alza de los combustibles, hoy los clientes ya casi no dan propinas. Expreso que al percibir pocos recursos, trata distribuiros de la mejor manera canalizando a las necesidades prioritarias como la comida, renta y educación de los  hijos.

    Aclaró que no recibe ningún apoyo de programas del gobierno como oportunidades u otro parecido, ella sabe que este tipo de apoyos a las mujeres luego tiene un tinte político, por lo cual no ha querido solicitarlo porque no quiere que le condicionen su voto.

    Señaló también que en algunas ocasiones a tenido que trabajar de noche y el temor es grande ante los posibles asaltos, pero que con el apoyo de sus compañeros de trabajo este temor disminuye, pero no esta de mas tomar las precauciones necesarias, ya que como se ha venido sucediendo recientemente en algunas otras gasolineras, han llegado asaltantes y roban el dinero de las ventas del día.

    Sandra Hernández finalmente comento que el ser una “mujer gasolinera” no la hace mas ni menos, es un trabajo como cualquier otro, y gradece a los dueños de esta empresa todas las facilidades que le han dado para que de manera simultanea pueda seguir estudiando y poder cumplir como jefa de familia.