CINCO DE CADA DIEZ NIÑOS PADECEN DESNUTRICIÓN EN LA MIXTECA.

 

Por Ricardo García Jiménez & Rubí López/APIM.

HUAJUAPAN DE LEON, OAX.- Hace un par de días se conmemoro el Día Mundial de la Alimentación, misma que la Conferencia de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) celebra el día 16 de octubre de cada año.

El Día Mundial de la Alimentación (DMA) fue establecido por países miembros de la FAO en la Reunión General de la Organización Número 20, en noviembre de 1979. La delegación Húngara, encabezada por el Ministro Húngaro de Agricultura y Alimentación Dr. Pál Romány actuó un activo rol en la Sesión Número 20 de la Conferencia de la FAO, sugiriendo la idea de celebrar mundialmente el DMA. Desde entonces se ha desarrollado cada año en más de 150 países, dando a conocer los problemas detrás de la pobreza y el hambre.

En el marco del día mundial de la alimentación, en México 13.8 por ciento de la población se encontraba en pobreza alimentaria según reportes estimados por el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (CONEVAL), es decir, que este sector de la población no cuenta con ingresos suficientes para obtener una canasta básica alimentaria, aún si hiciera uso de todo su ingreso.

  • desnutricion
  • Desnutrición infantil.
  • De acuerdo con evaluaciones del CONEVAL, basadas en la Encuesta Nacional de Ingreso y Gasto de los Hogares, el consumo per cápita promedio de alimentos del 20 por ciento más pobre de la población en el país para el 2010 fue de sólo 424.6 pesos por persona por mes, menor a la línea de pobreza alimentaria urbana o rural. Lo anterior indica que debido a que la población en pobreza tiene que dedicar recursos a otras necesidades (salud, educación, transporte, vestido, etc.), además de la alimentación, el gasto que pueden hacer para alimentos es incluso menor al valor de la canasta mínima alimentaria. Esto muestra la fragilidad de la situación nutricional de la población en pobreza.

    Por otra parte organizaciones como el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) recuerdan al mundo el drama de la desnutrición, que es una de las causas de casi la mitad de las muertes de niños y niñas en todo el mundo: “Los niños desnutridos son mucho más susceptibles que los bien alimentados a las enfermedades mortales como el paludismo, la neumonía y las infecciones diarreicas”.

    Según datos de UNICEF, un 10% de los niños y niñas menores de cinco años en todo el mundo en desarrollo sufre desnutrición aguda.  Los países que más sufren desnutrición infantil son India, China, Nigeria, Pakistán, Indonesia, Bangladesh, Etiopía, República Democrática del Congo, Filipinas y Tanzania (de mayor a menor número de casos).

    En nueve países del mundo, más del 50% de su población infantil menor de cinco niños sufre desnutrición crónica: Afganistán, Yemen, Guatemala, Timor-Leste, Burundi, Madagascar, Malawi, Etiopía y Ruanda (de mayor a menor porcentaje).

    Por estos motivos, la FAO lidera los esfuerzos internacionales para acabar con el hambre, con la creencia de que el Objetivo del Milenio sobre el hambre aún puede lograrse para el año 2012, si los países intensifican sus esfuerzos contra la desnutrición.

    Por su parte, la APIM realizó una entrevista a un médico del hospital regional del Instituto Mexiano del Seguro Social (IMSS) ubicado en esta cabecera distrital con el fin obtener información que de cuenta de las condiciones de desnutrición que el sector infantil padece.

    Micaela Guzmán Martínez, medico de consulta general de este hospital, comentó que cada 16 de octubre de cada año, la Organización de las Naciones Unidas a través de la FAO y la UNICEF realizan un balance a nivel mundial y en cada país sobre la situación de la alimentación donde los resultados no han sido muy halagadores.

    Comentó que para el caso de la región mixteca, la alimentación de la población en general pero sobre todo la de los infantes, se encuentra en una condición deficitaria, ya que la desnutrición es un problema asociado a la marginación y la pobreza que deja huellas irreversibles en la salud de este sector de la población. Indicó que el crecimiento y desarrollo defectuosos de varios infantes mixtecos provoca una baja estatura, que contrae mayores riesgos de enfermedad y bajo desempeño escolar.

    La prevalencia de anemia en los infantes comprendidos en un grupo de 6 a 23 meses de edad es casi del 50% de niños dato que resulta preocupante, señaló la especialista. Además indicó que de este estrato, el 67% presenta cuadros de deficiencia de hierro en la sangre lo que se ve reflejado en un color pálido del semblante de los pequeñines.

    Indicó que las prevalencia de desnutrición son mucho más elevadas entre las familias más pobres. Por ejemplo, indico la especialista, la talla baja es 48% menor en aquellos niños que sus familias tienen un status socioeconómico bajo, y por el contrario el 4.6% de los niños de familias de estratos económicos altos rebasa la talla promedio en este periodo de edad debería ser la ideal.

    La desnutrición durante la gestación y los primeros dos años de vida tiene efectos adversos en los infantes, indicó Guzmán Martínez, mismos que inciden en el crecimiento, la salud, el desarrollo mental, el desempeño intelectual y el desarrollo de capacidades, todo lo cual puede ser correlacionado con los niveles de ingresos de las familias. Además aumenta el riesgo de enfermedades crónicas en el largo plazo, particularmente en poblaciones que experimentan transición nutricional.

    Por otro lado, señaló la especialista, la mala nutrición por exceso conduce al sobrepeso y la obesidad, condiciones que a su vez son causa de varias enfermedades crónicas no transmisibles, entre las que se incluyen la diabetes tipo 2, las enfermedades cardiovasculares y varios tipos de cáncer que ya en el sector de la población infantil comienza a presentarse. Estas enfermedades explican una gran parte de muertes prematuras en la mixteca y de pérdida de años de vida saludables, e imponen una pesada carga económica a los servicios de salud.

    La experiencia indica que la alimentación del niño pequeño está fuertemente influenciada por la cultura, y que no basta con que en el hogar existan alimentos en cantidad suficiente. Además, comento, que los alientos deben ser apropiados para los niños durante la etapa crítica del crecimiento y desarrollo (0-24 meses), y complementar la leche materna a partir de los 6 meses. Idealmente, la lactancia materna debe continuar hasta los dos años o más, si la madre y su hijo amamantado así lo desearan, refirió la medico.

    Micaela Guzmán indicó que en la mixteca hay una existencia real de este fenómeno de desnutrición infantil, pero que la prioridad del IMSS y los servicios de salud de Oaxaca, es trabajar en un programa integral que ayude fortalecer la alimentación de infantes de los adultos mayores y con discapacidad.

    Recalco que 5 de cada 10 niños padecen desnutrición en la región mixteca, pero este margen de proporcionalidad se eleva en aquellos municipios que tienen un nivel de marginación elevado y no cuentan con información suficiente sobre la importancia de preparar y combinar cierto tipo de alimentos.

    Finalizo diciendo que con el fin de ayudar en la mejoría del estado nutricional de los niños y mujeres, el sector social a través de un grupo de expertos en nutrición, desarrolló suplementos alimenticios específicos para niños menores de cinco años y de mujeres embarazadas o en lactancia. Estos suplementos tienen como cualidad aportar el 100% de los micros nutrimentos diarios requeridos y 20% en promedio de las necesidades calóricas, mismos que se les suministrarán a los infantes, recalco.